SANTO DOMINGO.— Muchos han sido los prospectos de los Dodgers que han jugado pelota invernal en la República Dominicana. Varios de ellos han podido dejar gratos recuerdos. Jerry Sands, un nuevo representante de esa organización, espera unirse a ese grupo.
El jardinero importado de los Tigres del Licey se integró a las prácticas de la escuadra en buenas condiciones físicas y se espera que pueda ser fundamental en la ofensiva azul.
“Estoy consciente que la Liga Dominicana es dura, que hay una gran competencia y que participan buenos jugadores. A muchos de mis compatriotas no les gusta jugar en las ligas invernales por ser países diferentes y prefieren mantenerse en Estados Unidos con su familia, pero a mí me gusta tener nuevos desafíos y jugar con el Licey es un gran reto”, manifestó Sands al conversar para Licey.com.
El norteamericano, de 23 años de edad, estuvo este año entre Triple A y Grandes Ligas con el conjunto de Los Angeles. En las mayores bateó .253, con cuatro jonrones y 26 remolcadas, en 61 partidos. En AAA tuvo promedio de .278, con 29 cuadrangulares y 88 impulsadas, en 94 juegos.
Una muestra de que está participación en la Liga Dominicana representa un reto para Jerry, es el hecho de que él fue quien tomó la decisión de venir a jugar al país.
“Los ejecutivos de los Dodgers me dijeron que el Licey estaba interesado en contratarme y ellos estaban de acuerdo con eso. Conozco la calidad que tienen los lanzadores dominicanos, que tienen muy buena bola rápida, y entonces decidí que era una buena oportunidad para mejorar mi bateo y acepté”, agregó el nativo de Middletown, Nueva York.
Una constante que ha tenido la Liga Dominicana en las últimas temporadas es que los refuerzos vengan por tiempo limitado. El caso de Jerry Sands no será la excepción.
“Por ahora solo jugaré el primer mes. Me voy a casar en noviembre, pero eso no quiere decir que no pueda regresar. Si el equipo quiere que yo vuelva, y las condiciones se producen, definitivamente lo tomaría en cuenta”.
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